La terapia de luz roja (RLT) trata eficazmente el acné inflamatorio leve a moderado al reducir la inflamación, estimular el colágeno y favorecer la cicatrización, con una reducción de las lesiones del 36 al 77 % (según estudios). Es segura, no invasiva y funciona mejor como tratamiento complementario; requiere de 4 a 8 semanas de uso constante.
La terapia con LED azul (405-420 nm) y rojo (630-660 nm) trata el acné atacando las bacterias y reduciendo la inflamación. El uso constante durante 4 a 8 semanas es fundamental; la elección del dispositivo depende de la cobertura. Es segura y complementa las rutinas.