La terapia con luz roja (630-850 nm) puede aliviar el dolor mamario al reducir la inflamación, estimular la reparación celular y mejorar el flujo sanguíneo. Su eficacia es mayor para el dolor inflamatorio, posquirúrgico y relacionado con la lactancia, como complemento a la atención convencional. Si bien existen indicios de su eficacia, aún no se han realizado ensayos clínicos a gran escala específicos para la mastalgia.