Esta guía explica los posibles efectos secundarios de la terapia infrarroja, como enrojecimiento temporal, sensación de calor, molestias oculares, dolor de cabeza e irritación. Muestra cómo la irradiancia, la longitud de onda, la distancia, el tiempo de exposición, la geometría del haz y la gestión térmica influyen en el riesgo, a la vez que describe las precauciones a tomar en casos de fotosensibilidad, medicamentos, embarazo, antecedentes de cáncer, dispositivos implantados y síntomas persistentes.