La terapia de luz roja (PBM/LLLT) utiliza longitudes de onda de 630–660 nm y 810–850 nm para tratar afecciones de la piel canina (dermatitis alérgica, puntos calientes, heridas), acelerando la curación, reduciendo la inflamación y aliviando el dolor de forma segura, con creciente evidencia veterinaria.