La consolidación de una fractura determina la movilidad y la calidad de vida a largo plazo. La terapia de luz roja (fotobiomodulación) favorece la reparación ósea al aumentar el ATP mitocondrial, mejorar la circulación, reducir la inflamación y estimular la actividad osteoblástica. La evidencia sugiere que acelera la formación de callos y la mineralización cuando se utiliza junto con el tratamiento estándar de fracturas y la supervisión médica adecuada.