La terapia con luz roja es un tratamiento coadyuvante eficaz para el linfedema crónico. Mediante el uso de longitudes de onda específicas, puede potenciar la energía celular, mejorar la microcirculación local y estimular la contracción de los vasos linfáticos. Para lograr el mejor efecto en la reducción del volumen de las extremidades, los pacientes deben combinar continuamente estos tratamientos de fotobiomodulación dirigida con prendas de compresión tradicionales y drenaje linfático manual.