La terapia de luz roja (RLT) trata eficazmente el acné inflamatorio leve a moderado al reducir la inflamación, estimular el colágeno y favorecer la cicatrización, con una reducción de las lesiones del 36 al 77 % (según estudios). Es segura, no invasiva y funciona mejor como tratamiento complementario; requiere de 4 a 8 semanas de uso constante.