La fototerapia láser y la terapia LED comparten la fotobiomodulación, pero difieren en su aplicación (focalizada o amplia), el riesgo y los casos de uso. Mayor potencia no es mejor; la elección depende de los objetivos, el entorno y la seguridad. Los LED son adecuados para uso doméstico y repetido; los láseres requieren supervisión profesional.