La terapia con luz roja utiliza longitudes de onda de 660 nm y 850 nm para reducir la inflamación de la rodilla y estimular la reparación celular. Un metaanálisis de 2024 confirma su eficacia para el dolor de la osteoartritis. Para obtener resultados óptimos, aplique un panel de alta irradiancia durante 10 a 20 minutos diarios durante 4 a 8 semanas, idealmente junto con ejercicio y fisioterapia profesional.