El síndrome del cuello tecnológico, causado por el uso prolongado del teléfono inteligente, aumenta significativamente la tensión cervical. La terapia con luz roja (660 nm/850 nm) favorece la recuperación celular y reduce la inflamación con el uso constante. Si bien es eficaz para la rigidez y el dolor, debe complementarse con ejercicios ergonómicos y estiramientos. Consulte a un médico si presenta síntomas preocupantes como entumecimiento o debilidad.