Este artículo explica por qué la longitud de onda de la terapia de luz roja es más importante que la potencia. Compara la luz roja de 660 nm para la piel y los tejidos superficiales con la luz infrarroja cercana de 850 nm para los músculos y las articulaciones, explica los dispositivos de doble longitud de onda y ofrece a los compradores un marco práctico para evaluar las afirmaciones de los dispositivos.