Actualizado el 20 de agosto de 2026 | Tiempo estimado de lectura: 13 minutos
La afirmación de que la terapia con luz roja refuerza el sistema inmunitario es más contundente de lo que la evidencia actual respalda. Una pregunta más precisa sería: ¿cuáles son los efectos de la fotobiomodulación en los macrófagos y se traducen esos efectos celulares en una mejor función inmunitaria en las personas?
La fotobiomodulación (FBM), también conocida como terapia de luz roja o terapia de luz de baja intensidad, utiliza luz roja visible o infrarroja cercana para influir en la actividad biológica mediante mecanismos principalmente no térmicos. Investigaciones de laboratorio y en animales sugieren que la FBM puede alterar señales específicas de macrófagos en condiciones definidas. Sin embargo, estos hallazgos no establecen un "refuerzo inmunitario" generalizado, protección contra infecciones ni un protocolo de tratamiento universal.
Los macrófagos participan en la defensa inmunitaria innata, la eliminación de desechos, la señalización inflamatoria y la reparación tisular. Su respuesta a la fotobiomodulación parece depender de la longitud de onda, la irradiancia, la exposición radiante, el momento de aplicación, el estado del tejido y el modelo experimental. Por lo tanto, la conclusión más plausible es que la fotobiomodulación puede modular el comportamiento de los macrófagos en contextos específicos , y no que active o suprima el sistema inmunitario de forma uniforme.
Este artículo revisa los mecanismos propuestos, la investigación sobre la polarización de los macrófagos, las limitaciones de la evidencia, las consideraciones sobre la longitud de onda y la dosis, y las cuestiones prácticas de seguridad. Se trata de una revisión de la evidencia, no de una recomendación de tratamiento.
¿Cuáles son los efectos de la fotobiomodulación en los macrófagos?
Interacción conceptual entre la luz roja y la luz infrarroja cercana y los macrófagos.
Los macrófagos son células inmunitarias altamente adaptables. Algunos residen permanentemente en los tejidos, mientras que otros se desarrollan a partir de monocitos circulantes que llegan a una zona afectada tras una lesión o infección. Dependiendo de su entorno, los macrófagos pueden fagocitar microbios y material dañado, liberar mediadores inflamatorios, presentar antígenos, coordinar otras células inmunitarias y contribuir a la transición de la inflamación a la reparación tisular.
Las investigaciones sobre PBM han reportado cambios en varios resultados relacionados con los macrófagos:
- expresión de mediadores inflamatorios como TNF-α, IL-1β, IL-6 y óxido nítrico sintasa inducible;
- expresión de mediadores asociados a la reparación, como IL-10, TGF-β y marcadores relacionados con la arginasa;
- actividad mitocondrial, señalización redox, movimiento de calcio y potencial de membrana;
- fagocitosis, viabilidad, migración e interacciones con otras células;
- la abundancia relativa de macrófagos que muestran diferentes marcadores de activación en el tejido lesionado.
Estos efectos no son uniformes. La misma longitud de onda puede producir resultados diferentes cuando cambian la dosis, el estado celular, el tiempo de medición o el modelo tisular. Un estudio in vitro de células similares a macrófagos J774 activadas reveló que la exposición a 660 nm y 780 nm redujo algunos marcadores inflamatorios, mientras que la exposición a 660 nm también aumentó la expresión y producción de IL-6. Los autores concluyeron que la respuesta dependía del tiempo y de los parámetros, en lugar de ser universalmente antiinflamatoria.[3]
Un estudio celular posterior también halló cambios distintos a las cuatro y veinticuatro horas después de la fotobiomodulación (PBM) roja o infrarroja. A 660 nm, varios genes inflamatorios disminuyeron cuatro horas después de la exposición; a 780 nm, aparecieron otros cambios más tarde, y la expresión de TGF-β1 se movió en diferentes direcciones en diferentes momentos.[4] Estos resultados ilustran por qué la afirmación de que "la PBM reduce la inflamación" es demasiado general a menos que se especifiquen el modelo, los parámetros y el tiempo de observación.
La polarización de los macrófagos es más compleja que un simple cambio de M1 a M2.
Continuo de activación de macrófagos en lugar de un interruptor binario M1/M2
La polarización de los macrófagos se suele explicar utilizando dos etiquetas:
- Los macrófagos tipo M1 se asocian comúnmente con la defensa contra patógenos y la señalización proinflamatoria.
- Los macrófagos tipo M2 se asocian comúnmente con la resolución de la inflamación, la remodelación de la matriz extracelular y la reparación de los tejidos.
Este modelo es útil para explicar experimentos, pero es una simplificación excesiva. Los macrófagos humanos no funcionan como un interruptor binario. Pueden presentar marcadores mixtos, cambiar con el tiempo y responder de manera diferente según los tejidos, las enfermedades y las etapas de curación. Una respuesta inflamatoria temprana de los macrófagos puede ser necesaria para eliminar microbios y material dañado, mientras que una respuesta posterior asociada a la reparación puede ayudar a resolver la inflamación. Ninguno de los dos estados es automáticamente "malo" o "bueno".
Por lo tanto, un estudio que reporta un aumento de células CD206 positivas o una disminución de células CD86 positivas no demuestra que la PBM haya "equilibrado el sistema inmunitario". Simplemente reporta un cambio en marcadores específicos bajo las condiciones de dicho estudio. Para establecer el valor clínico, los investigadores también deben demostrar resultados significativos en la población objetivo y determinar si el cambio en los macrófagos contribuyó realmente a dichos resultados.
Lo que sugieren los estudios preclínicos
Los estudios celulares y en animales proporcionan plausibilidad biológica a los efectos de la fotobiomodulación sobre los macrófagos:
- En células activadas similares a macrófagos, la fotobiomodulación roja e infrarroja alteró el TNF-α, la IL-6, la iNOS, la COX-2, las quimiocinas y el TGF-β1 en patrones dependientes de la longitud de onda, la dosis y el tiempo.[3,4]
- En un modelo de lesión del músculo esquelético de roedores, la PBM se asoció con cambios en los fenotipos de macrófagos en diferentes etapas de reparación del tejido.[5]
- En un modelo de lesión de la médula espinal en ratas, la fotobiomodulación de 810 nm se asoció con una mayor proporción de marcadores de macrófagos/microglía relacionados con la reparación y con cambios funcionales. Este fue un experimento con animales específico para la lesión, no una evidencia para una rutina general de apoyo inmunológico.[6]
- En un modelo animal de úlceras orales, la fotobiomodulación se asoció con cambios en la herida y marcadores de polarización de macrófagos. Esto no demuestra que el mismo efecto ocurra en todos los tipos de heridas ni con una fuente de luz diferente.[7]
- Una revisión de 2025 identificó 19 estudios experimentales de PBM y polarización de macrófagos, pero también encontró una variación sustancial en la densidad de energía y la metodología.[2]
La lección recurrente no es que una longitud de onda "convierta M1 en M2", sino que la fotobiomodulación puede influir en un entorno inflamatorio dinámico bajo condiciones experimentales específicas.
Lo que la evidencia humana aún no establece
La evidencia directa en humanos es mucho más escasa que la literatura de laboratorio y animales. Muchos estudios clínicos de PBM miden el dolor, la función, el área de la herida o los biomarcadores inflamatorios sin recopilar datos de macrófagos a nivel tisular. Incluso cuando se observa una mejoría en el resultado clínico, esto no prueba que la polarización de los macrófagos haya sido la causa.
Las investigaciones actuales no establecen que la terapia de luz roja para el consumidor:
- En personas sanas, induce de forma fiable un cambio en los macrófagos, pasando de un estado similar al M1 a un estado similar al M2;
- Mejora la defensa inmunitaria de todo el cuerpo;
- previene infecciones virales o bacterianas;
- aumenta la respuesta a las vacunas;
- crea una dosis estándar dirigida a los macrófagos o una ubicación corporal específica;
- Trata las enfermedades autoinmunes "reequilibrando" los macrófagos.
Estas siguen siendo preguntas de investigación, no afirmaciones de los consumidores que hayan sido validadas.
Cómo la PBM puede influir en la señalización de los macrófagos
Mecanismos propuestos de PBM que involucran la señalización de macrófagos
La fotobiomodulación (PBM) se está estudiando como una intervención de señalización fotoquímica, no como un nutriente que simplemente "añade energía" al sistema inmunitario.
La citocromo c oxidasa (CCO), una enzima de la cadena de transporte de electrones mitocondrial, es uno de los fotorreceptores propuestos para la luz roja e infrarroja cercana. Otros mecanismos propuestos incluyen canales iónicos sensibles a la luz, señalización de óxido nítrico, cambios en la estructura del agua y alteraciones en el estado redox celular. Ninguna vía por sí sola explica completamente todas las respuestas observadas en la fotobiomodulación (PBM), y la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) señala en su borrador de guía sobre PBM que los mecanismos pueden variar según la indicación y no se comprenden completamente.[1]
En determinadas condiciones experimentales, la PBM se asocia con cambios en la producción de ATP y un aumento transitorio de especies reactivas de oxígeno que actúa como señal. En células que ya experimentan estrés oxidativo, las respuestas antioxidantes posteriores pueden reducir ciertos marcadores de estrés oxidativo. Por lo tanto, es incorrecto afirmar que la PBM siempre "reduce las ROS". La dirección, la magnitud y el momento de la respuesta pueden variar.
Los estudios sobre macrófagos han explorado vías de señalización como NF-κB, STAT, PI3K/AKT/mTOR, Notch1/HIF-1α y PKA/CREB. Estos hallazgos ayudan a generar hipótesis, pero no deben presentarse como rutas causales establecidas en humanos. Un cambio en la señalización en una célula cultivada o en un animal lesionado no equivale a un efecto terapéutico comprobado.
¿La terapia con luz roja ayuda al sistema inmunológico?
Comparación de la afirmación sobre el refuerzo del sistema inmunitario con la modulación de macrófagos basada en la evidencia.
La expresión "estimular el sistema inmunitario" sugiere que una respuesta inmunitaria más fuerte siempre es mejor. La biología es más compleja. La inflamación excesiva puede dañar los tejidos, mientras que una inflamación insuficiente o inoportuna puede dificultar el control de los patógenos y la cicatrización. La cuestión relevante es si una intervención produce un beneficio adecuado y medible en una afección definida, no si simplemente aumenta la inmunidad.
La fotobiomodulación (PBM) puede alterar señales específicas de macrófagos y citocinas en determinadas condiciones. Esto se describe mejor como una posible inmunomodulación que como una inmunoamplificación. No significa que se haya demostrado que la terapia con luz roja aumente la defensa generalizada contra patógenos.
| Afirmar | Lo que la evidencia actual respalda |
|---|---|
| "La terapia con luz roja refuerza el sistema inmunitario." | La fotobiomodulación puede alterar señales específicas relacionadas con el sistema inmunitario en estudios de laboratorio, con animales y en algunas investigaciones humanas específicas para ciertas afecciones. No se ha demostrado un aumento generalizado del sistema inmunitario. |
| "La fotobiomodulación transforma los macrófagos M1 dañinos en macrófagos M2 beneficiosos." | Algunos estudios preclínicos informan cambios en marcadores de polarización específicos. Los estados de los macrófagos forman un continuo dinámico, y tanto las funciones inflamatorias como las asociadas a la reparación pueden ser necesarias. |
| "Niveles más bajos de citoquinas significan una mejor inmunidad." | Un cambio en un biomarcador debe interpretarse según la condición, el momento, el tejido y el resultado clínico. Una menor inflamación no implica automáticamente una mejor defensa contra los patógenos. |
| "La luz roja previene las infecciones." | No se ha demostrado que la gestión de la sangre del paciente (PBM, por sus siglas en inglés) reemplace la vacunación, los antibióticos, los antivirales o las medidas de control de infecciones. |
| "Un mayor rendimiento genera un efecto inmunológico más fuerte." | Las respuestas de la fotobiomodulación dependen de los parámetros y pueden ser no lineales. Una mayor cantidad de luz no implica automáticamente una mayor eficacia. |
Lo que las longitudes de onda de 660 nm y 850 nm pueden —y no pueden— decirnos.
El rango rojo de 630–670 nm y el rango infrarrojo cercano de 810–860 nm aparecen con frecuencia en la investigación sobre la fotobiomodulación. Los estudios de macrófagos también han utilizado longitudes de onda como 630, 660, 780, 808, 810, entre otras. Sin embargo, la longitud de onda por sí sola no permite predecir la respuesta de los macrófagos.
En algunos casos, la luz infrarroja cercana puede alcanzar capas de tejido más profundas que la luz roja visible, pero la penetración no es una distancia fija. Depende de la composición de la piel y los tejidos, la pigmentación, el contenido de sangre y agua, la zona del cuerpo, la geometría del haz, el tamaño del punto, la irradiancia superficial y el umbral utilizado para definir la "penetración". Detectar fotones en profundidad no demuestra que una dosis biológicamente efectiva haya alcanzado el objetivo.
| Rango de longitud de onda | Tendencia óptica general | Relevancia para la investigación de macrófagos | Limitación esencial |
|---|---|---|---|
| Luz roja de 630–670 nm | Atenuación más marcada en el tejido superficial | Se utiliza en estudios celulares y en modelos de inflamación o reparación superficial. | No existe una regla universal de profundidad efectiva de 1 a 2 mm. |
| Luz infrarroja cercana de 780–860 nm | Puede penetrar más profundamente que la luz roja visible en algunos tejidos. | Utilizado en modelos celulares, musculares, nerviosos y de lesiones. | "Más profundo" no establece una profundidad de tratamiento fija de 5 cm. |
| Luz roja y luz infrarroja cercana combinadas | Proporciona más de una banda espectral | Se utiliza en algunos experimentos de múltiples longitudes de onda. | No existe un protocolo universal establecido para macrófagos de 660/850 nm o 1:1. |
El uso combinado de 660 nm y 850 nm puede ampliar la cobertura espectral, pero esta combinación por sí sola no demuestra una modulación superior de los macrófagos. Asimismo, una proporción de emisores de 1:1 no garantiza una salida óptica igual en la piel y no constituye un estándar clínico reconocido.
Por qué importan la dosis, el momento de la administración y el estado del tejido.
Parámetros de investigación necesarios para interpretar los estudios de macrófagos PBM
Los resultados de la fotobiomodulación pueden depender de variables que interactúan entre sí:
- longitud de onda y ancho de banda espectral;
- irradiancia en el plano de tratamiento;
- exposición radiante;
- Salida de onda continua o pulsada;
- ancho de pulso, ciclo de trabajo y frecuencia;
- distancia, ángulo del haz, tamaño del punto y uniformidad;
- tipo de célula, profundidad del tejido, pigmentación y contenido sanguíneo;
- estado inflamatorio basal;
- el cronograma de exposición y el momento en que se miden los marcadores.
La exposición radiante se calcula de la siguiente manera:
Exposición radiante (J/cm²) = irradiancia (W/cm²) × tiempo (segundos)
Cuando la irradiancia se expresa en mW/cm²:
Exposición radiante (J/cm²) = irradiancia (mW/cm²) × tiempo (segundos) ÷ 1000
Para la salida pulsada, el cálculo debe utilizar la irradiancia promedio en el tiempo o tener en cuenta la irradiancia máxima y el ciclo de trabajo. Un valor en Hz por sí solo no define la dosis. La exposición radiante calculada es el valor incidente en el plano de medición; no es necesariamente la cantidad absorbida por los macrófagos o por un tejido diana.
La potencia eléctrica no es lo mismo que la irradiancia óptica. Del mismo modo, no se puede asumir que un estudio que utilizó un láser de enfoque preciso sea equivalente a un campo de luz LED amplio simplemente porque ambos emitieron la misma longitud de onda. La comparación entre estudios o entre dispositivos requiere considerar el contexto óptico y biológico completo.
Dónde se concentra la investigación sobre la gestión de la sangre periférica relacionada con los macrófagos
Mapa de evidencia para la investigación sobre fotobiomodulación relacionada con macrófagos
Investigación sobre heridas y reparación de tejidos
Los macrófagos ayudan a coordinar las fases inflamatoria, proliferativa y de remodelación de la reparación tisular. Por lo tanto, se ha investigado la fotobiomodulación en lesiones musculares, úlceras orales, heridas cutáneas y otros modelos. Algunos experimentos reportan cambios en los marcadores de macrófagos junto con los resultados de la reparación tisular.
Estos hallazgos no pueden generalizarse a todas las heridas. Los distintos tipos de heridas presentan diferentes causas, entornos microbianos, irrigación sanguínea, profundidad y tratamientos estándar. Un resultado obtenido en un modelo animal de úlcera oral no garantiza la eficacia en úlceras diabéticas, quemaduras, heridas quirúrgicas o heridas infectadas en humanos.
Modelos de lesiones musculoesqueléticas y neurológicas
Estudios en animales sobre lesiones musculares, nerviosas y de la médula espinal han reportado cambios en macrófagos o microglía tras la fotobiomodulación. Estos modelos son útiles para investigar mecanismos, pero a menudo implican lesiones controladas, parámetros ópticos precisos y toma de muestras de tejido que no se pueden reproducir en el uso cotidiano por parte del consumidor.
Enfermedades inflamatorias crónicas y autoinmunes
Los macrófagos contribuyen a muchas enfermedades inflamatorias, pero eso no convierte la modulación de macrófagos en una estrategia de tratamiento probada para cada afección. La investigación sobre fotobiomodulación en una afección musculoesquelética o dermatológica localizada no puede extrapolarse para afirmar que la terapia con luz roja "equilibra el sistema inmunitario" en todo el cuerpo.
Las personas con enfermedades autoinmunes no deben modificar su medicación ni sus planes de tratamiento basándose en un artículo general sobre macrófagos. Cualquier uso clínico debe evaluarse en función del diagnóstico específico, el dispositivo, el uso previsto y la evidencia científica que lo respalda.
Infección activa y apoyo inmunológico sistémico
Los macrófagos desempeñan un papel en la defensa contra patógenos, pero la evidencia actual sobre la fotobiomodulación no establece un protocolo general de autotratamiento para enfermedades virales o bacterianas. No existe ninguna regla basada en la evidencia que indique dirigir la luz roja hacia el pecho, la garganta, los ganglios linfáticos, el timo, la zona lumbar, los riñones o la región suprarrenal cuando alguien se siente enfermo.
La terapia con luz roja no es un antiviral, antibiótico, vacuna ni un sustituto del diagnóstico. Nunca debe retrasar la atención médica necesaria o urgente.
Cómo evaluar la calidad de la evidencia
Investigador que evalúa la calidad de la evidencia sobre macrófagos PBM
La mayoría de las evidencias directas sobre los efectos de la fotobiomodulación en los macrófagos provienen de cultivos celulares o modelos animales. Estos diseños pueden revelar cambios moleculares y permitir la toma de muestras de tejido, pero por sí solos no pueden establecer la eficacia, la seguridad ni un protocolo para su uso en humanos.
Al leer un estudio sobre macrófagos, pregúntese:
- ¿Qué se estudió? ¿ Una línea celular, células humanas primarias, un modelo animal de lesión o pacientes?
- ¿Qué se midió? ¿ La expresión génica, los niveles de proteínas, los marcadores de superficie, el recuento celular, la fagocitosis, la cicatrización de tejidos o un resultado importante para el paciente?
- ¿Cuándo se midió? Una respuesta de cuatro horas puede diferir de una respuesta de 24 horas o de siete días.
- ¿Qué parámetros de luz se reportaron? La longitud de onda por sí sola no es suficiente.
- ¿Se controló el calor? La fotobiomodulación (PBM) está diseñada para actuar principalmente a través de mecanismos no térmicos, pero una alta irradiancia, una exposición cercana o una duración prolongada pueden elevar la temperatura.
- ¿Existía un grupo de control o de simulación adecuado?
- ¿Se replicó el resultado de forma independiente?
- ¿La conclusión se mantiene dentro del tejido, la condición y la población estudiadas?
Las principales lagunas en la evidencia incluyen protocolos heterogéneos, tamaños de muestra pequeños, datos limitados de tejido humano, paneles de marcadores inconsistentes, seguimiento corto y vínculos inciertos entre los cambios en los macrófagos y los resultados clínicamente significativos.
Qué demuestran (y qué no demuestran) las certificaciones y los registros.
La documentación de fabricación y cumplimiento normativo puede respaldar el control de procesos y la evaluación de la seguridad del producto, pero no constituye una prueba de que la PBM modifique los macrófagos o mejore la función inmunológica.
- ISO 13485:2016 Aborda un sistema de gestión de calidad de dispositivos médicos. No demuestra un beneficio para los macrófagos ni para el sistema inmunitario.[8]
- El registro de establecimiento ante la FDA identifica un establecimiento registrado y puede estar asociado con listados de dispositivos. No significa que la FDA haya aprobado, autorizado, certificado o respaldado el establecimiento ni todos los productos listados.[9]
- El marcado CE indica que el fabricante ha seguido el procedimiento de conformidad de la UE aplicable para el producto y el uso previsto. No constituye un aval clínico de una autoridad de la UE.[10]
- La documentación de la FCC se refiere a los requisitos aplicables de radiofrecuencia o electromagnetismo, no a los efectos sobre los macrófagos ni a la eficacia clínica.
- IEC 62471 Proporciona un marco para evaluar los riesgos fotobiológicos de las lámparas y los sistemas de iluminación. Respalda la evaluación de la seguridad óptica, no las afirmaciones sobre el efecto del tratamiento.[11]
Los documentos de conformidad deben revisarse para comprobar su vigencia, el alcance del modelo y la configuración, el uso previsto y el mercado objetivo. Nunca deben utilizarse como sustitutos de la evidencia clínica específica para cada afección.
Consideraciones de seguridad
La fotobiomodulación utiliza luz no ionizante y suele ser bien tolerada cuando se usa un dispositivo adecuado siguiendo las instrucciones validadas. La seguridad depende, sin embargo, de la potencia óptica, la duración de la exposición, la zona del cuerpo, las características del usuario y el diseño del dispositivo.
Las precauciones importantes incluyen:
- No mire fijamente a una fuente de luz visible o infrarroja cercana de alta intensidad;
- Siga las instrucciones de protección ocular específicas para cada dispositivo, en lugar de asumir que un solo tipo de gafas cubre todas las longitudes de onda y grupos de riesgo;
- Suspenda su uso si se produce calor inesperado, molestias, enrojecimiento persistente u otra reacción adversa;
- Consulte con un profesional sanitario cualificado sobre los medicamentos fotosensibilizantes o la fotosensibilidad conocida.
- Consulte con un profesional de la salud antes de usarlo durante el embarazo o cerca de una lesión cancerosa conocida o sospechada;
- Tenga precaución en las zonas con sensibilidad reducida, ya que el calor excesivo puede no detectarse de inmediato;
- No aplique un dispositivo de consumo no estéril sobre una herida abierta o infectada a menos que esté específicamente destinado a ese uso y lo indique un médico.
El borrador de la guía PBM de la FDA establece que se desconocen los efectos a largo plazo de la exposición prolongada a láseres no térmicos y recomienda advertencias sobre el embarazo, las lesiones cancerosas, el mal uso, la seguridad ocular y las áreas sin sensibilidad normal.[1] Las instrucciones de seguridad aún deben coincidir con la fuente de luz real y el uso previsto; el borrador de la guía no es un protocolo de tratamiento universal.
Una enfermedad activa, dificultad para respirar, dolor en el pecho, fiebre alta, confusión, deshidratación o un empeoramiento rápido de los síntomas requieren una evaluación médica adecuada. La gestión de beneficios farmacéuticos (PBM, por sus siglas en inglés) no debe retrasar la atención de urgencia.
Conclusiones clave
Los efectos de la fotobiomodulación sobre los macrófagos son biológicamente plausibles y están respaldados por un creciente número de investigaciones en células y animales. La fotobiomodulación puede alterar determinados mediadores inflamatorios, señales metabólicas y marcadores de polarización de macrófagos en condiciones definidas.
La evidencia también depende en gran medida de los parámetros y el contexto. Los macrófagos no funcionan como un simple interruptor M1/M2, y un cambio en un marcador no produce automáticamente un beneficio clínico. La evidencia directa en humanos sigue siendo limitada, y no existe un protocolo universal validado para la modulación de macrófagos, el apoyo inmunológico, la prevención de infecciones o el tratamiento de una persona enferma.
Las longitudes de onda como 660 nm y 850 nm son relevantes para la investigación en terapia con luz roja, pero la longitud de onda por sí sola no permite predecir la dosis tisular ni la respuesta biológica. Una interpretación rigurosa requiere conocer todos los parámetros ópticos, el modelo biológico, el momento de aplicación, el uso previsto y el nivel de evidencia.
FAQ
¿Cuáles son los principales efectos de la fotobiomodulación sobre los macrófagos?
Estudios de laboratorio y en animales reportan cambios dependientes de parámetros en la expresión de citocinas, la señalización mitocondrial y redox, el movimiento de calcio, la fagocitosis y los marcadores de activación de macrófagos. Estos hallazgos no establecen un efecto uniforme en humanos ni un beneficio inmunológico generalizado.
¿La fotobiomodulación provoca un cambio en los macrófagos, pasando del tipo M1 al tipo M2?
Algunos estudios preclínicos reportan menos marcadores tipo M1, más marcadores tipo M2, o ambos, en diferentes etapas posteriores a la fotobiomodulación (PBM). El modelo M1/M2 es una simplificación, y los estados de los macrófagos forman un continuo. Es más preciso afirmar que la PBM puede influir en fenotipos específicos de macrófagos bajo condiciones particulares.
¿La terapia con luz roja ayuda al sistema inmunológico?
La fotobiomodulación (PBM) puede modular señales específicas relacionadas con el sistema inmunitario en determinados entornos experimentales y clínicos. No se ha demostrado que genere un refuerzo inmunitario generalizado, prevenga infecciones ni aumente la defensa general contra patógenos en usuarios sanos.
¿Es mejor usar 660 nm o 850 nm para los macrófagos?
No existe una longitud de onda universalmente superior. Se han utilizado diversas longitudes de onda rojas e infrarrojas cercanas en distintos estudios, con diferentes dosis, tiempos de exposición y modelos biológicos. La óptica tisular puede favorecer la luz infrarroja cercana para algunos objetivos más profundos, pero la longitud de onda por sí sola no determina la respuesta de los macrófagos ni su valor clínico.
¿Dónde se debe colocar la luz roja cuando alguien está enfermo?
No existe una indicación universal basada en la evidencia para el apoyo inmunológico sistémico o la enfermedad activa. El tórax, la garganta, los ganglios linfáticos, el timo, la zona lumbar, los riñones y la región suprarrenal no deben considerarse lugares estándar para el autotratamiento. La gestión de la información del paciente (PBM, por sus siglas en inglés) no debe sustituir el diagnóstico, la vacunación, los antibióticos, los antivirales ni otros cuidados indicados.
¿Qué ocurre si se utiliza la terapia de luz roja a diario?
La respuesta depende de la potencia óptica, la exposición radiante, el área de tratamiento, el uso previsto y el usuario. Algunos protocolos de investigación utilizan la exposición diaria, mientras que otros no. El uso diario no siempre es más seguro ni más eficaz, y los efectos a largo plazo de la exposición repetida y prolongada no están completamente establecidos para cada fuente de luz e indicación.
¿Pueden las certificaciones demostrar los beneficios para los macrófagos o el sistema inmunitario?
Las normas ISO 13485, el registro de establecimiento ante la FDA, el marcado CE, la documentación de la FCC y la IEC 62471 abordan diferentes cuestiones relacionadas con sistemas de calidad, normativa, electromagnetismo o seguridad óptica. No establecen que un producto altere los macrófagos ni mejore la inmunidad.
Referencias
- Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA). Dispositivos de fotobiomodulación (PBM): Notificación previa a la comercialización [510(k)]: Guía preliminar para la industria y el personal de la FDA. 2023. https://www.fda.gov/media/164417/download
- Ferreira VB, Sarmento JB, de Paoli F. Modulación de la polarización de macrófagos mediante fotobiomodulación. Lasers in Medical Science. 2025;40:467. https://doi.org/10.1007/s10103-025-04717-z
- Fernandes KPS, Souza NHC, Mesquita-Ferrari RA, et al. Fotobiomodulación con láser de 660 nm y 780 nm en células similares a macrófagos J774 activadas: efecto sobre los marcadores inflamatorios M1. Journal of Photochemistry and Photobiology B. 2015;153:344–351. https://doi.org/10.1016/j.jphotobiol.2015.10.015
- de Brito Sousa K, Rodrigues MFSD, de Souza Santos D, et al. Expresión diferencial de mediadores inflamatorios y antiinflamatorios por macrófagos M1 y M2 después de la fotobiomodulación con láseres rojos o infrarrojos. Lasers in Medical Science. 2020;35(2):337–343. https://doi.org/10.1007/s10103-019-02817-1
- Souza NHC, Mesquita-Ferrari RA, Rodrigues MFSD, et al. Fotobiomodulación y diferentes fenotipos de macrófagos durante la reparación del tejido muscular. Journal of Cellular and Molecular Medicine. 2018;22(10):4922–4934. https://doi.org/10.1111/jcmm.13757
- Song JW, Li K, Liang ZW, et al. El láser de baja intensidad facilita la polarización de macrófagos/microglía activados alternativamente y promueve la recuperación funcional después de una lesión medular por aplastamiento en ratas. Scientific Reports. 2017;7:620. https://doi.org/10.1038/s41598-017-00553-6
- Ryu HS, Lim NK, Padalhin AR, et al. Mejora de la cicatrización y polarización de macrófagos en úlceras orales tratadas con fotobiomodulación (FBM). Lasers in Surgery and Medicine. 2022;54(4):600–610. https://doi.org/10.1002/lsm.23510
- Organización Internacional de Normalización. ISO 13485:2016—Productos sanitarios—Sistemas de gestión de la calidad—Requisitos para fines reglamentarios. https://www.iso.org/standard/59752.html
- Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos. Recordatorios importantes sobre el registro y la inclusión en la lista. https://www.fda.gov/medical-devices/device-registration-and-listing/important-reminders-about-registration-and-listing
- Comisión Europea. Marcado CE. https://single-market-economy.ec.europa.eu/single-market/goods/ce-marking_en
- Comisión Electrotécnica Internacional. IEC 62471:2006—Seguridad fotobiológica de lámparas y sistemas de iluminación. https://webstore.iec.ch/en/publication/7076







